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sábado, 20 de noviembre de 2010

La sustentabilidad emocional del CEO


Toda vida tiene una dimisión emocional. El problema es que en dentro del mundo empresarial las emociones parecen, a veces, estorbar a la hora de los resultados. Sin embargo, no podemos especular con erradicarlas en nombre de la eficiencia. El ser humano ha pasado muchos millones de años para construir las emociones. Nuestra intuición es importante y, sin dudas, debemos prestarle atención ya que no somos robots y tenemos que aprender a convivir con nuestras emociones.

Generalmente, en el trabajo, nos movemos a partir de dos tipos de emociones: la ansiedad y el entusiasmo. ¿Qué genera la ansiedad? La misma sensación de alguien que está siendo perseguido por un león…pero sin león. Básicamente, el sentimiento que mueve a la ansiedad es el miedo.

¿Es malo esto? Se podría decir que es lo mismo que el estrés. Se habla negativamente del estrés, pero en realidad es una herramienta que tenemos para sortear situaciones de emergencia, escenarios excepcionales que demandan esa energía para ser resueltos. El problema es que esa situación y ese estado emocional no puede ser vivido en perpetuidad. “No podemos vivir diariamente movidos por el miedo.”

Como contrapartida de esto aparece el entusiasmo genuino, que está relacionado con el amor a la tarea que llevamos adelante, a encontrar qué es lo que realmente queremos. La victoria está en el hecho de emprender el camino y no de llegar.

El problema no es, como indican algunos, el vacío existencial, sino el lleno: estamos repletos de emociones como el miedo. Por ejemplo, uno de los elementos que más se percibe en las empresas es la presión. Y eso es controversial porque, para algunos la presión funciona como combustible y, por eso, sería algo positivo. Sin embargo, yo considero que la presión está relacionada con el miedo (a perder el trabajo, a no ser reconocido, a fallar, a ser el tonto de la película). Es cierto que la presión y el miedo pueden funcionar como combustible a corto plazo: para sortear una crisis, resolver un problema puntual, pero de ninguna manera puede ser algo sustentable. Y el límite lo pone, habitualmente, el cuerpo (una úlcera, un infarto, un pico de presión).

La gran pregunta es cómo hacer que lo que nos mueva en el trabajo sea el entusiasmo y no la ansiedad que causa el miedo. Hay que encontrar la vitalidad dentro del trabajo. Eso significa buscar algo que nos movilice más allá de la rentabilidad de la empresa. Debemos preguntarnos: ¿Cuál es el intangible? ¿Qué es aquello de nuestro trabajo que le da sentido y que no tiene que ver con los resultados? Siempre hay una historia, un valor agregado: hay que encontrarlo.

Porque son las “ganas de hacer” las que van a permitir la sustentabilidad emocional y no el miedo, que no genera red, sino que origina impulsos para momentos determinados, pero todo queda allí. Debemos alumbrar el territorio emocional del cual somos analfabetos y el cual, sin embargo, está presente todo el tiempo.

Hay que lograr valorizar nuestra dimensión sensible para lograr una buena y efectiva "gestión de la vida" y aprender a distinguir entre la ansiedad y el entusiasmo genuino a fin de no dejarnos llevar por una vorágine que, a la larga, atenta contra la eficacia en el trabajo.



Fuente: Lic. Miguel Enrique Espeche, psicólogo, orador Vistagede “Ampliando la mirada del CEO”

jueves, 14 de octubre de 2010

Tendencias: Horarios Flexibles




Los empleados esperan de las empresas cada vez más políticas de beneficios. Cómo implementar los horarios flexibles, controlarlos y medir los resultados. ¿Se obtiene mejores rendimientos?

En la actualidad no alcanza con tener una escala salarial en línea con el mercado. Los trabajadores esperan cada día más programas de motivación de sus empleadores, sobre todo en materia de beneficios.


Para encontrar un equilibrio entre las necesidades del personal y los beneficios de las compañías, uno de los más valorados y popular es el programa de horarios flexibles, por su mínimo costo y sus grandes ventajas.


El horario flexible es un plan que permite a los empleados establecer su jornada laboral alrededor de una base de horas centrales. Se llama horario flexible porque los trabajadores determinan con flexibilidad su hora de entrada y de salida. Al hablar de flexibilidad nos referimos a una mejor distribución del tiempo de trabajo, y no a menor cantidad de horas.


Entre las ventajas de la correcta gestión del tiempo de trabajo, se destacan la mayor satisfacción de los empleados, una mayor productividad y un mejor clima laboral.


Al perder menos tiempo debido a los retrasos o llegadas tarde de los trabajadores, aumenta la proporción de horas-hombre trabajadas a horas-hombre pagas.


Por otra parte, al contar los empleados con la posibilidad de manejar sus horarios, se reduce el ausentismo y disminuye la cantidad de permisos médicos usados para arreglar asuntos personales.


Se nota una superación en el aspecto profesional y personal de los empleados, quienes pueden trabajar con mejor ánimo y nuevas ideas para mejorar el negocio de la organización.


Finalmente, debido al compromiso que se genera, los trabajadores suelen salir antes cuando hay poco trabajo y salir tarde cuando hay mucho. Del mismo modo, las horas trabajadas son más productivas y la desaceleración hacia el final de la jornada es menor.

Entre las desventajas de este tipo de programas, se encuentra la dificultad de aplicación y los requerimientos técnicos para el control, tales como relojes, sistemas de medición o de fichaje.

En nuestro país los trabajadores suelen trabajar más de 8 horas. Esto en general se debe a la cantidad excesiva de trabajo, la necesidad de trabajar horas extras por una cuestión económica, por la política cultural implícita de la empresa, por la profesión o simplemente por pedido del jefe.
De todas maneras, en cualquiera de los casos, la empresa debe estipular el horario de entrada y salida del lugar de trabajo, así como determinar las horas de descanso y los turnos horarios que se deben cumplir.


Para poder implementar el programa de horario flexible con éxito, deben tenerse en cuenta los siguientes aspectos:


Los mandos medios y altos deben estar capacitados en el programa.
Este programa suele tener más éxito en empleos de oficinistas, profesionales y administradores, y menos en empleos de fábrica o de oficios vinculados a la producción.
Cuanto mayor sea la flexibilidad del programa de horarios flexibles, mayores serán los beneficios que genere.
Debería haber un supervisor del programa y reuniones frecuentes para disipar temores y aclarar malos entendidos.
Es aconsejable una prueba piloto (por ejemplo, en un área o departamento).
Debe existir una comunicación clara y permanente sobre el programa.
Tiene que haber un sistema de medición por parte de la compañía que permita verificar la cantidad de horas trabajadas.
Coordinar que siempre haya personal y que no afecte al servicio o a la producción.


Los horarios flexibles no son adecuados para ciertos sectores. Así por ejemplo, en la industria manufacturera se ejecuta el trabajo por turnos, y en los servicios de salud hay que mantener ciertos niveles de personal presente

Un país flexible


Según un informe de la Fundación Europea para el Mejoramiento de las Condiciones de Vida y de Trabajo, de la Unión Europea, Suecia ocupa el segundo lugar en trabajo flexible, después de Letonia. En este país comenzaron a adoptar los horarios flexibles en los años 60 por presión de los sindicatos; pero los empleadores pronto advirtieron que ese sistema traía ventajas, entre ellas una mayor productividad, menor ausentismo y personal más contento.


Modalidades


Algunas de las maneras de implementar este programa puede ser identificar un rango de horario de entrada (entre las 8 y las 9.30) y un rango de horario de salida (entre las 17 y las 18.30).


También se puede utilizar el horario fijo variable, el horario flotante y el horario libre.



El primero está caracterizado por el ofrecimiento del empresario de una pluralidad de horarios, de entre los cuales el trabajador elige libremente el que más le convenga. Dicho horario se convierte desde entonces en obligatorio para él.



En el segundo caso el trabajador elige el momento de entrada al puesto de trabajo dentro de un margen preestablecido para ello (por ejemplo, de 8 a 20 horas). A partir de su hora de entrada, debe mantenerse en su puesto el mínimo de horas fijadas como jornada diaria (por ejemplo, 8 horas).



Por último, en la modalidad de horario libre, el empleado administra y gestiona su tiempo de trabajo, cumpliendo los resultados que la organización espera de él en todo momento.



Fuente: http://www.horariosenespana.com/, http://www.cvalora.com/, http://www.europa.eu/, Administración de Personal (Gary Desller)

El perfil laboral de la Generación "Y"


La Generación Y, también llamada generación del milenio, son los nacidos de 1980 en adelante.


Son hijos de los baby boomers, y como tales, fueron criados en un contexto de participación, alta valoración y aliento de sus vocaciones y preferencias. Crecieron en medio de un cambio de siglo, signado por acontecimientos como el atentado del 11 de septiembre en Estados unidos y el cambio climático; y viven en una época de inseguridad, caracterizada por relaciones líquidas e imprevisibilidad laboral. Durante estos 30 años, han crecido a la par de la tecnología, experimentando una fuerte irrupción tecnológica en la vida cotidiana, y fueron educados en múltiples configuraciones familiares. Como consecuencia de sus vivencias, los jóvenes de la generación Y quieren vivir el presente y construir redes.



Las características más sobresalientes de este perfil son:


• No planifican, coordinan.• No aplican la tecnología a lo que hacen , sino que crean nuevas maneras de hacer desde la tecnología.• Mantienen fuertes lazos con comunidades virtuales• Web 2.0.• El aprendizaje se da a través de interacciones personales, no lineal sino por demanda, a través de redes en un ambiente multimedia y de simulación.• Esperan feed-back de todos, no como evaluación sino como oportunidad de aprendizaje• Libertad y normas propias


Los empleados de esta generación tienen confianza en la colaboración en red, consideran que la autoridad debe ser descentralizada y tienen absoluto interés en la apropiación del tiempo.


En relación al perfil laboral de la generación Y, nos encontramos con las siguientes características:


El valor que le asignan al trabajo está vinculado al sentido que le encuentran, y a la existencia o no de un ambiente propicio para la colaboración. Priorizan la libertad para trabajar en cualquier horario y lugar.El aprendizaje de los jóvenes tiene que ver con los atajos de búsqueda.Su manera de comunicarse es personal, positiva, respetuosa, motivacional y electrónica. Esperan feedback de sus colegas de trabajo y superiores


¿Qué pueden aportar a las empresas?



Contar en el equipo con jóvenes nacidos de 1980 en adelante puede resultar beneficioso en función de su clara orientación a la comunidad, del dominio de la tecnología que poseen y la experiencia e incursión en redes sociales. También, su participación es útil para áreas creativas que requieran innovación en procesos, productos o servicios. La generación Y esta ávida de aprendizaje, por lo que se puede trabajar en un plan de formación a medida.



Finalmente, aportan flexibilidad a los procesos de trabajo y a la manera de relacionarse con el resto de la empresa.


Con este panorama, liderar a la generación del milenio pareciera más difícil de lo esperado. Para poder encarar este desafío, a continuación les acercamos algunos consejos ofrecidos por los especialistas:



• Dar tareas que lees representen desafíos• Presentar el objetivo, pero no el “cómo hacer”• Ofrecer referentes con disponibilidad personal para consultas• Otorgar flexibilidad respecto a lugares y horarios de trabajo• Evaluar en función de logros obtenidos• Trabajar el liderazgo basado en ser maestros más que “superiores”• Permitir y favorecer entornos de aprendizaje web 2.0


Por todo lo expuesto, el paradigma emergente parece estar basado en el aprendizaje y la integración. En este contexto, la diversidad se convierte en una oportunidad de cambio y crecimiento y en una circunstancia propicia para comprender un mundo complejo y cambiante.



Las organizaciones con capacidad de integrar la diversidad son más innovadoras y flexibles, y en consecuencia, más funcionales al mundo en el que vivimos hoy.Para trabajar con la generación Y es necesario ampliar el “cerebro organizacional” con miradas heterogéneas, miradas diferentes que permitan desembarcar con nuestra empresa en el mundo de las comunidades en red, y así, también generar nuevos negocios.




Fuente: InfoSalarial

sábado, 18 de julio de 2009

LOS PLANES DE LAS EMPRESAS PARA EL SEGUNDO SEMESTRE 2009






Para casi todos los sectores, el balance del primer semestre osciló entre malo y pésimo. En las empresas vinculadas al consumo masivo ­alimenticias, supermercados, artículos de primera necesidad­ los volúmenes de ventas se mantuvieron estables o apenas decrecieron (con una caída del 1% al 4%). En cambio, para los fabricantes de bienes durables ­autos, heladeras­ y segmentos que viven de la afluencia extranjera (como el turismo), el bajón fue más estrepitoso: su facturación se hundió entre 25% y 50% en relación con 2008.

Las perspectivas de los empresarios para el segundo semestre no prevén un cambio mayor en el escenario, aunque la balanza entre aspectos positivos y negativos permite avizorar alguna brisa de mejoría, siempre y cuando la crisis sanitaria de la gripe A se controle. Se le presta mucha atención a la actitud que tomará el Gobierno en el caso de La Serenísima (que necesita una inyección de capital), la autopartista Mahle (busca nuevo dueño) y el futuro de YPF (donde grupos chinos quieren comprarle la compañía a Repsol). Los industriales de la alimentación están remarcando los precios en estos días. Entre enero y abril, cuando los pronósticos del impacto local de la crisis internacional eran muy sombríos, no había margen para recomponer los importes de sus productos.

Ahora, con el fuego electoral apagado, estiman que los niveles de consumo seguirán en la misma senda, pero con ingresos algo crecientes. Eso les permitiría ganar plata durante este año, como vino sucediendo en la mayoría de las compañías de consumo masivo en el último lustro. Este cuadro, que más de tres ejecutivos de la alimentación confiesan sólo en privado, contrasta con los números de los balances públicos que son más desalentadores: Mastellone perdió $ 68,9 millones, la cervecera chilena CCU declara una contracción del 1% en sus despachos (tiene las marcas Schneider, Budweiser y Heineken) para el segundo trimestre (de abril a junio) y su coterránea Cencosud observó una disminución en el número de tickets emitidos en sus cadenas Disco (-6%), Easy (-7,9%) y Jumbo (-14,4%).

Igual, hay algunos modelos de negocios que están crujiendo y ya no hay espaldas para sostenerlos. La idea de supermercados de la moda (con C&A como estandarte) resultó un fracaso, con el cierre de sus 20 locales, proveedores disconformes y preocupaciones para otros competidores de la misma categoría, como la chilena Johnson's, que está desprendiéndose de activos en el país. Los fabricantes de indumentaria están en pleno proceso de sustitución de importaciones. "Dejan las telas importadas para volcarse a las fabricadas en el país", remarca Igor Perdigao, director de Santa Textiles. Los locales vacíos en las grandes avenidas y los shoppings podrían proyectar sombras oscuras sobre el sector inmobiliario. Pero también hay allí quien encuentra una oportunidad. Santiago Blaksley, de Hope Funds, es de los que les gusta tomar riesgos cuando los demás no están tan convencidos. Por eso, compró el 46% del Buenos Aires Design (el resto es de Alto Palermo, de la familia Elsztain).

En centros comerciales y shopping hay más inauguraciones este año que en la última década.
Con los ojos en Brasil: Las industrias pesadas, como acereras, automotrices y autopartes, observan el repunte de Brasil con simpatía. El país de Lula tuvo recesión en el primer semestre, pero la segunda mitad del año sopla con viento a favor. El consumo interno está dinámico (por ejemplo, en la venta de coches) y la exportación de comodities se reactivó, algo que se sentirá en la última parte del año (octubre a diciembre). Ese trimestre de 2008 fue funesto para el comercio internacional. "En el frente interno, los empresarios tendrán que esperar dos meses para ver si hay cambios reales en la política económica", dice el economista Dante Sica, de abeceb.com, especialista en temas industriales. "Para septiembre, cuando hagan los presupuestos es probable que los números de Brasil sigan fortaleciéndose y eso ayude a automotrices y relacionadas (como autopartistas). Y más con el real apreciándose", indica.
Fuente: Diario Clarín 13.07.09 - Martín Bidegaray