sábado, 18 de julio de 2009

LOS PLANES DE LAS EMPRESAS PARA EL SEGUNDO SEMESTRE 2009






Para casi todos los sectores, el balance del primer semestre osciló entre malo y pésimo. En las empresas vinculadas al consumo masivo ­alimenticias, supermercados, artículos de primera necesidad­ los volúmenes de ventas se mantuvieron estables o apenas decrecieron (con una caída del 1% al 4%). En cambio, para los fabricantes de bienes durables ­autos, heladeras­ y segmentos que viven de la afluencia extranjera (como el turismo), el bajón fue más estrepitoso: su facturación se hundió entre 25% y 50% en relación con 2008.

Las perspectivas de los empresarios para el segundo semestre no prevén un cambio mayor en el escenario, aunque la balanza entre aspectos positivos y negativos permite avizorar alguna brisa de mejoría, siempre y cuando la crisis sanitaria de la gripe A se controle. Se le presta mucha atención a la actitud que tomará el Gobierno en el caso de La Serenísima (que necesita una inyección de capital), la autopartista Mahle (busca nuevo dueño) y el futuro de YPF (donde grupos chinos quieren comprarle la compañía a Repsol). Los industriales de la alimentación están remarcando los precios en estos días. Entre enero y abril, cuando los pronósticos del impacto local de la crisis internacional eran muy sombríos, no había margen para recomponer los importes de sus productos.

Ahora, con el fuego electoral apagado, estiman que los niveles de consumo seguirán en la misma senda, pero con ingresos algo crecientes. Eso les permitiría ganar plata durante este año, como vino sucediendo en la mayoría de las compañías de consumo masivo en el último lustro. Este cuadro, que más de tres ejecutivos de la alimentación confiesan sólo en privado, contrasta con los números de los balances públicos que son más desalentadores: Mastellone perdió $ 68,9 millones, la cervecera chilena CCU declara una contracción del 1% en sus despachos (tiene las marcas Schneider, Budweiser y Heineken) para el segundo trimestre (de abril a junio) y su coterránea Cencosud observó una disminución en el número de tickets emitidos en sus cadenas Disco (-6%), Easy (-7,9%) y Jumbo (-14,4%).

Igual, hay algunos modelos de negocios que están crujiendo y ya no hay espaldas para sostenerlos. La idea de supermercados de la moda (con C&A como estandarte) resultó un fracaso, con el cierre de sus 20 locales, proveedores disconformes y preocupaciones para otros competidores de la misma categoría, como la chilena Johnson's, que está desprendiéndose de activos en el país. Los fabricantes de indumentaria están en pleno proceso de sustitución de importaciones. "Dejan las telas importadas para volcarse a las fabricadas en el país", remarca Igor Perdigao, director de Santa Textiles. Los locales vacíos en las grandes avenidas y los shoppings podrían proyectar sombras oscuras sobre el sector inmobiliario. Pero también hay allí quien encuentra una oportunidad. Santiago Blaksley, de Hope Funds, es de los que les gusta tomar riesgos cuando los demás no están tan convencidos. Por eso, compró el 46% del Buenos Aires Design (el resto es de Alto Palermo, de la familia Elsztain).

En centros comerciales y shopping hay más inauguraciones este año que en la última década.
Con los ojos en Brasil: Las industrias pesadas, como acereras, automotrices y autopartes, observan el repunte de Brasil con simpatía. El país de Lula tuvo recesión en el primer semestre, pero la segunda mitad del año sopla con viento a favor. El consumo interno está dinámico (por ejemplo, en la venta de coches) y la exportación de comodities se reactivó, algo que se sentirá en la última parte del año (octubre a diciembre). Ese trimestre de 2008 fue funesto para el comercio internacional. "En el frente interno, los empresarios tendrán que esperar dos meses para ver si hay cambios reales en la política económica", dice el economista Dante Sica, de abeceb.com, especialista en temas industriales. "Para septiembre, cuando hagan los presupuestos es probable que los números de Brasil sigan fortaleciéndose y eso ayude a automotrices y relacionadas (como autopartistas). Y más con el real apreciándose", indica.
Fuente: Diario Clarín 13.07.09 - Martín Bidegaray